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El rostro oculto de la luna, de Ciprián Cabrera Jasso
Título: El rostro oculto de la luna.
Autor: Ciprián Cabrera Jasso.
ISBN: 978-607-7570-01-1
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El rostro oculto de la luna
Autor: Ciprián Cabrera Jasso

En El rostro oculto de la luna, Ciprián nos muestra con enorme maestría el lado oculto de una mujer que vive prisionera en un cuarto, un lugar que es su propio interior. Castigada por las voces que le invaden, la tensión crece hasta un vertiginoso desenlace que hace de ésta, una de las mejores novelas mexicanas de la actualidad.

Porque también, el lector descubrirá que la escritura es una terapia para enfrentar a los demonios que habitan en cada uno de nosotros. Y entonces, nos detendremos a preguntar si estamos cuerdos o no.

Ciprián Cabrera Jasso nació en Emiliano Zapata, Tabasco. Realizó estudios de literatura inglesa en la Universidad de Michigan en los Estados Unidos y sicología en la UNAM. Tiene publicados más de 30 libros en todos los géneros literarios. Además, dos guías turísticas, una antología de poesía mexicana y un estudio sobre las áreas protegidas de la biosfera en el sureste mexicano. Su obra poética ha sido incluída en antologías en su estado, en México, en Europa, en Cuba, en República Dominicana, en África y en Siria. Actualmente está dedicado a la escritura de libros espirituales y se editan con su nombre de monje: Vyasa Ishaya. El primero de ellos Dios y Maya Ilusión fue editado por la editorial Alfaomega en España y está por editarse el segundo Habla Jesús de Nazareth.Ciprián Cabrera Jasso nació en Emiliano Zapata, Tabasco. Realizó estudios de literatura inglesa en la Universidad de Michigan en los Estados Unidos y sicología en la UNAM. Tiene publicados más de 30 libros en todos los géneros literarios. Además, dos guías turísticas, una antología de poesía mexicana y un estudio sobre las áreas protegidas de la biosfera en el sureste mexicano. Su obra poética ha sido incluída en antologías en su estado, en México, en Europa, en Cuba, en República Dominicana, en África y en Siria. Actualmente está dedicado a la escritura de libros espirituales y se editan con su nombre de monje: Vyasa Ishaya. El primero de ellos "Dios y Maya Ilusión" fue editado por la editorial Alfaomega en España y está por editarse el segundo "Habla Jesús de Nazareth".

POEMAS DE CIPRIÁN CABRERA JASSO
Del libro Los rostros del viento

LAS PALABRAS

Emanan las palabras de los labios y matan o salvan.

Las palabras presagian un desastre o una esperanza.

Las palabras se gritan en las plazas y enardecen.

Las palabras se silencian en las camas

Y los dedos que esculcan, descubren nuevos horizontes.

Las palabras, siempre las palabras,

Demasiado griterío,

Demasiadas voces en las radios y en las terminales,

En los televisores y en las calles, en los mercados,

En las masacres donde el silencio se levanta y se revela.

Las palabras, las primigenias de padre y madre,

Las palabras inocentes, los signos de una vida sin pasado ni futuro,

Sin rencores, sin odios, sin juicios y sin malo o bueno.

Las palabras que eran niñas crecen

Y dañan, aniquilan, destrozan, guardan rencores, ejecutan venganzas,

Designan fuego y fusilan, designan Dios y se levantan

Y creen tener la palabra verdadera y se separan.

Palabras que designan política y también dividen,

Elevan al ego más allá de los cielos que no terminan.

Designan manzana y la paladeo, la degusto.

Designan silencio y se detienen en la punta de la lengua

Y descansan en el corazón.

Designan canto y el aire se transparenta.

Designan amor y el alma resucita y se expande,

Designan vida y un relámpago fenece.

HA CAÍDO LA TARDE

La tarde ha caído en el jardín

Y mi mirada recorre en mi interior

Cada uno de los viejos rostros,

De los antiguos amores, muertos amores.

Soy una tumba donde el amor ha resucitado varias veces

Y sucumbe de nuevo. Y retorna, retorna

Cada vez más fuerte, más rojo.

Existe un espacio en mí sin espacio

Donde la luz se eterniza y renace el gozo,

La quietud del gozo, el rostro intangible de Dios

Que no tiene rostro ni cuerpo sólo viento.

En este letargo, en esta languidez donde estoy tirado,

Sólo tirado sin desear moverme y ocioso,

El amor esfuma toda desesperanza, todo desasosiego,

Toda neblina que oscurezca mi camino.

La tarde continúa expandiéndose en el jardín

Y las margaritas. Había olvidado las margaritas blancas

Que parecen mariposas aleteando en la brisa.

En mi ventana la noche.

En mi ventana el reflejo de la luna.

En mi ventana las luciérnagas.

Ah, silencio, silencio…

LA TRÉMULA VELA QUE ALUMBRÓ TU ADIÓS

Sobre la calle, asfaltada y húmeda,

Se esfuman tus pasos abuela.

Y hoy pienso que sólo queda de ti el abandono

De tu jardín de flores y de granadas,

El pasillo desnudo

Sin la foto de tu padre italiano y de tus hijos y sobrinos

De pie junto al genovés

Que enloqueció con los espíritus que invocaba.

Levanto la trémula vela que alumbró tu adiós

Y que fue señal de tu último silencio.

En murmullo te digo, porque sé que me escuchas,

“Ya nada queda como entonces, abuela,

Tu cabellera blanca

Se desmorona en la tierra oscura,

Tus nietos hemos crecido y procreado

Y en tu casa, que ya no es tu casa,

Aún se escuchan tus pasos sigilosos,

Tus dedos de pianista sobre invisibles teclados

Y tu lengua impregnada de olvidos,

De nombres que nos dabas sin ser los nuestros”.

Yo sé que tu embolia murió junto conmigo y ya sanaste,

Que mantienes largas pláticas con los ángeles.

Les preguntarás hijos de quiénes son, dónde viven,

Si tienen apellidos ilustres o comunes,

Si son del cielo o de la tierra,

Si sus padres también vuelan,

Si sus manos transparentes son herencia de sus abuelos

O de otro miembro de la familia.

En el sitio donde ahora te encuentras

Estarás con tus hijos y con mi abuelo

Y los llamas por sus nombres

Porque recuperaste la memoria,

Porque ya no hay olvidos,

Porque no hay embolias

Ni enfermedades

Y uno no se muere de muerte alguna.